HIPERTERMIA: Hipertermia aplicada a patologías del Sistema óseo

El sistema oseo se beneficia de forma considerable por los efectos de la Diatermia Capacitiva. La acción de la corriente en estos sistemas se puede dividir en tres:
La acción antiedematosa y antiinflamatoria se aprecia especialmente después de la aplicación de la Hipertermia. Tras ella, se asiste siempre a una reducción importante del edema celular, fenómeno ligado a una normalización del potencial eléctrico transmembranal, y consecuentemente, a una recuperación cinética enzimática y de los fenómenos reparadores de cualquier tipo de célula. La descompresión resultante de la disminución del edema libera las aberturas vasculares y permite una normalización de la circulación.
La acción antálgica se asocia en consecuencia a la compresión y a la inflamación, a las que el dolor va ligado. Tras la utilización de las corrientes de Hipertermia se asiste a un efecto antálgico.  

La acción cicatrizante, finalmente, favorece la aceleración de la reparación tisular, que se debe al efecto directo de la corriente de Hipertermia a nivel molecular. 

Patología del sistema óseo-articular
El sistema óseo 

El calor, en sus distintas formas de aplicación, y la electromagnetoterapia han sido siempre medios activos en las artropatías. Los importantes efectos fisiológicos de la Hipertermia hacen que esté indicada especialmente en los trastornos óseoarticulares, entre los que destacan los síndromes degenerativos, inflamatorios, traumáticos o distróficos. Son de preferencia las enfermedades articulares crónicas y subagudas, menos que las agudas, las que forman la indicación de la Diatermia Capacitiva.  Se halla especialmente indicada para la aceleración del proceso curativo en estadios ulteriores al proceso agudo, con resultados sumamente interesantes.  La acción analgésica y resolutiva de la Diatermia Capacitivia influye favorablemente en los traumatismos articulares, sean distorsiones, contusiones o hemorragias intra o periarticulares, traumatismos de meniscos gonales y luxaciones, entre otros. 

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Estructura del hueso duro
 
Fracturas 

Los huesos rotos, fracturados, son una lesión común que puede ocurrir a cualquier edad. Las heridcas pueden variar desde pequeñas grietas en la superficie del tejido hasta roturas complejas del hueso. Las deficiencias nutritivas o ciertas debilidades crónicas pueden debilitar los tejidos óseos y aumentar la probabilidad de fracturas. La Hipertermia contribuye a aumentar los nutrientes y oxígeno necesarios para acelerar la reparación celular, así como su campo electromagnético genera un aumento del metabolismo del proceso biológico de regeneración. 

 
Fractura de tibia 

La realización de un movimiento activo en un deporte puede ser la causa del daño que una persona joven pueda recibir en el hueso inferior de la pierna por una fractura de tibia. Colocando la placa activa sobre el yeso del miembro donde existe la fractura, se acelera la unión de los tejidos y el tiempo de convalecencia.

Fractura de cuello de fémur 

Los huesos se hacen naturalmente más delgados y frágiles con la edad y tienen más tendencia a fracturarse ante una mínima fuerza. La aplicación de la Hipertermia en la fractura de cuello de fémur acelera el proceso de cicatrización.

Se acelera el proceso de soldado del hueso fracturado
 
El aporte suplementario de oxígeno y nutrientes favorece la normalización
 
Fractura supracondílea del codo 

La fractura del húmero puede traer consigo complicaciones que pueden dañar a la arteria braquial y afectar a la circulación del antebrazo y de la mano. La acción circulatoria y trófica de la Hipertermia contribuyen a normalizar la situación, al mismo tiempo que la acción regeneradora de la corriente estimula la formación de nuevas células. 

Se reduce el tiempo de convalecencia
 
Trastornos óseos 

A lo largo de la vida, la fortaleza y estructura de los huesos puede verse afectada por trastornos nutricionales, hormonales o de otro tipo. Aunque los defectos de nacimiento de esta clase sólo afectan a una pequeña minoría de personas, el trastorno debilitador del hueso conocido como osteoporosis sólo ocurre gradualmente en todas las personas con el avance de la edad. El ejercicio, los complementos de calcio y un sistema que contribuya a fijar este elemento en los huesos generando un medio interno más propicio pueden hacer más lentos los efectos de esta incapacidad.

Aumenta y mejora el trofismo celular
 
 
Osteoporosis 

Después de la edad media, los huesos se hacen notablemente más delgados y porosos, con una creciente pérdida ósea. La Hipertermia contribuye a aplacar los efectos de la disminución circulatoria en los tejidos, con las consecuentes deficencias que ello conlleva para mantener la masa ósea. Con el aumento de las reacciones biológicas internas, promueve la fijación del ión calcio en los huesos desmineralizados y atenúa así el avance de la osteoporosis.
 

1. 

Estructura del hueso osteoporótico
 
2.
La Diatermia Capacitiva mejora la fortaleza del hueso
 
Heridas y transtornos de la columna 

Muchas heridas de la columna son menores, pero una caída grave o un accidente pueden dislocar o fracturar las vértebras. Si la médula espinal o ciertos nervios periféricos sufren daños, de ellos puede derivarse una pérdida de sensación o función corporal o incluso parálisis. Las enfermedades y deformidades óseas también pueden afecta a la columna e incrementar la probabilidad de fracturas. 

Fractura inestable y dislocación 

Si los ligamentos se desgarran durante la flexión o rotación extremas, se puede producir una fractura inestable o una dislocación y las vértebras pueden sufrir con ello. La Hipertermia contribuye a reducir la sensación dolorosa, a recuperar los ligamentos afectados y a acelerar la regeneración ósea. 

 
Contusión 

Una fuerza repentina del cuello hacia delante y luego hacia atrás puede producir un sobreesfuerzo en los ligamentos y dislocar parcialmente una articulación cervical. La contusión, un trastorno tan común en nuestras sociedades como consecuencia de los accidentes de tráfico, puede ser tratada con resultados con la Hipertermia por su acción relajante y antiespasmódica de los músculos y su acción cicatrizante del tejido óseo. 

Relaja la musculatura
 
Reduce la inflamación
 
 
Hernia discal 

Los discos cartilaginosos que separan las vértebras adyacentes tienen un duro recubrimiento exterior y un centro similar a la gelatina. El uso y el desgaste o la presión pueden romper la capa exterior, de modo que el centro surge y presiona sobre una raíz nerviosa. La Hipertermia da una solución a la hernia discal favoreciendo la regeneración de las estructuras blandas y duras, al mismo tiempo que actúa su acción antálgica tan necesaria para el enfermo de este trastorno. 

Se mejoran los procesos dolorosos y se estimula la regeneración de los tejidos
 
 
Ciática 

Siendo éste un dolor que afecta a nalgas y parte posterior  de los muslos, causado por la presión de las raíces medulares del nervio ciático, la Hipertermia está plenamente indicada. La fuente de esa presión suele ser un disco intervertebral prolapsado, pero también un coágulo sanguíneo, un espasmo muscular o el haberse sentado en una posición incómoda. La presión sobre el nervio ciático, que es el más grande del cuerpo, puede causar dolor en toda la pierna e incluso entumecimiento y debilidad muscular en los casos graves.  La Hipertermia garantiza una acción rápida antálgica e antiinflamatoria muy beneficiosa en los problemas de ciática. 

Mejora la sintomatología dolorosa ciática
 
Las artritis gotosas  

En las enfermedades articulares, la termopenetración por Hipertermia tiene una acción particularmente favorable en las artritis gotosas, las artritis reumáticas y las gonocóccicas. Con el tratamiento diatérmico se consigue una acción muy beneficiosa, pues todos los elementos que constituyen la articulación (huesos, cartílagos, sinovial, etc.), son atravesados por el calor. El ataque clásico de gota se corta de manera rápida en una o dos sesiones de Hipertermia. Destaca la acción calmante de la corriente diatérmica así como las acciones antiedematosas y antiinflamatorias asociadas a la recuperación de esta patología. 

Favorece el drenaje y eliminación de los cristales de ácido úrico
 
Las artritis gonocóccicas  

La gran susceptibilidad del gonococo a la elevación de temperatura (temperaturas por encima de 38,5 grados detienen ya su vitalidad y con temperaturas de 40 grados son absolutamente destruidos) es una de las causas por las que la Diatermia Capacitiva constituye una indicación absoluta en estos procesos. Los efectos antiinflamatorios, antálgicos y reductores del edema que suponen un alivio importante para el afectado por una artritis gonocóccica se suman a la acción beneficiosa de que todos los elementos que constituyen la articulación (huesos, cartílagos, sinovial, etc.) son atravesados por el calor diatérmico. Debido a este efecto, la Hipertermia desempeña una acción favorable en los procesos crónicos articulares de origen gonocóccico, que pueden llegar a producir como consecuencia alteraciones periarticulares y retracciones de la sinovial, lesiones que determinan contracturas y rigideces articulares.

Se reduce la inflamación en la articulación
 
 
La termopenetración se puede complementar con movimientos pasivos de la articulación, que no son posibles antes de la diatermización del miembro, pero sí durante ella. Las causas de que una articulación rígida y dolorosa pueda soportar estos movimientos que cada día son más amplios estriban, por un lado, en la acción analgésica de la corriente, que además hace desaparecer la contractura refleja de defensa. Por otro lado, la hiperemia activa producida en los tejidos de la cápsula y de la sinovial determina una mayor flexibilidad y elasticidad de éstas, que permite una extensión mayor en sus movimientos. Combinando, pues, estos métodos, diatérmico y de gimnasia activa y pasiva, se logran, en tiempo relativamente corto, curaciones muy satisfactorias. 
Otras aplicaciones  

Entre las diversas patologías que pueden ser tratadas con la Hipertermia, también destacan la artritis crónica progresiva, artritis gonorréica, tarsalgias y aquilodinias gonorreicas, artritis deformante (en esta patología, diversos autores coinciden en la desaparición completa de los dolores y en una sorprendente mejoría de la función articular, aun cuando persista invariada  la deformación anatómica y radiológica de la articulación), artritis úrica (se produce la desaparición rápida de los dolores y una completa interrupción del ataque. Se observan éxitos muy favorables en el tratamiento de la gota articular crónica y de los tofos), contracturas articulares, pie plano fijo (encuentra la Hipertermia una importante indicación en el tratamiento de las contracturas articulares que dejan frecuentemente como secuelas las inflamaciones, los traumatismos o un simple reposo de la articulación a causa de un enyesado por fractura), metatarsalgia, traumatismos de los huesos y las articulaciones (entre ellas, el tratamiento de las fracturas del cuello de fémur), en las enfermedades inflamatorias de los huesos, sobre todo en las osteomielitis crónica. La acción analgésica y resolutiva de la DC influye favorablemente en los traumatismos articulares, sean distorsiones, contusiones o hemorragias intra o periarticulares, traumatismos de menoiscos gonales, luxaciones. También, cabe destacar la enfermedad de Scheuerman y de Oswood Schaleter. 

Favorece la regeneración del tejido dañado en las torceduras y luxaciones