HIPERTERMIA: Contraindicaciones generales de la hipertermia
Las contraindicaciones de la Hipertermia son las siguientes: hablando en tesis general, se puede decir que los procesos supurativos agudos constituyen una contraindicación para el calentamiento diatérmico, y por lo tanto jamás se nos deberá ocurrir, por ejemplo, diatermizar una apendicitis en caliente o cualquier colección purulenta en vías de formación o recién formada. La circulación de sangre y linfa, que la aplicación diatérmica refuerza todavía más, hace que todas las molestias y síntomas inflamatorios se aumenten correlativamente. Sin embargo, esta regla tiene sus excepciones, pues en los flemones de la cara consecutivos a infecciones de origen dentario, se obtienen muy buenos resultados con la Diatermia Capacitiva, así como también empleándola para el tratamiento de los panadizos en su primera fase de dolores, antes de que se haya coleccionado el pus. Las enfermedades con tendencia a las hemorragias deben tratarse siempre con especial precaución, teniendo cuidado de no comenzar un tratamiento diatérmico pocos días después de una hemorragia, pues la congestión diatérmica activa haría saltar los pequeños trombos que ocluyen las boquillas sanguíneas lesionadas y se reanudaría la hemorragia. Se debe tener en cuenta particularmente las advertencias anteriores en la úlcera gástrica y duodenal y en la tuberculosis pulmonar. La excesiva repleción gaseosa del intestino ha sido citada por algunos autores como una contraindicación de la diatermia abdominal por el temor de una posible quemadura interna; pero en realidad no es posible determinar una quemadura de órganos profundos con la diatermia sencilla antes de que la piel haya sufrido los efectos de un exceso de calor. El caso no será lo mismo si se empleara el método de fuegos diatérmicos cruzados, pues entonces deberemos ser más prudentes. Asimismo, de los trastornos de la sensibilidad en las enfermedades del sistema nervioso, central y periférico se consideran como causa de una contraindicación para el empleo del método, o por lo menos se advierte de la necesidad de ser muy prudentes en la aplicación diatérmica, por el posible riesgo de determinar graves quemaduras, dada la falta de sensibilidad para el calor en cierta clase de enfermos (casos de siringomielia, anestesias, etc.). Bucky señala como contraindicación de la diatermia ciertos casos graves de neurastenia y de histerismo. Los individuos excesivamente nerviosos soportan mal la Hipertermia, la cual les llega a perturbar el sueño; en estos casos no se debe forzar un tratamiento que nos produciría mayores perjuicios que las ventajas que pudiéramos btener. Si durante las primeras sesiones vemos que los enfermos en lugar de mejorar empeoran, se debe abandonar el método diatérmico y reemplazarlo por otros remedios. También existe una contraindicación expresa ante la presencia de tumoraciones malignas. La circulación de sangre y linfa, que la aplicación diatérmica refuerza todavía más, podría favorecer la diseminación de la metástasis. La aplicación de la Hipertermia está contraindicada en presencia de marcapasos. Y también al diatermizar una zona que tenga prótesis o implantes metálicos, ante el posible riesgo de calentamiento interno del metal y de quemadura. Está
contraindicada la penetración de productos abrasivos con Diatermia
Capacitiva, cuyas propiedades puedan verse reforzadas por el gran poder
penetrador del aparato.
Las contraindicaciones de la Hipertermia en ginecología son las siguientes: La insuficiencia cardíaca. En estos casos la hiperemia abdóminopelviana puede determinar modificaciones de la circulación que lleguen a producir el síncope, si la sesión es demasiado prolongada o intensa. En las enfermas anémicas. Por causa de la estimulación del movimiento hemolinfático, el calor diatérmico aumenta hemorragias genitales al congestionar los órganos pelvianos, y puede debilitar su estado general. Durante la época menstrual; cuando existen hemorragias o propensión a ellas. La Hipertermia intensifica o reaviva las hemorragias bajo la influencia del calentamiento. Se observa también que hemorragias ya cohibidas son nuevamente desencadenadas por la Hipertermia. Estas observaciones indican qué influencia ejerce la diatermia sobre el riego sanguíneo de los órganos pelvianos y demuestran la necesidad de interrumpir la diatermia en la época menstrual. El embarazo. El embarazo constituye una contraindicación absoluta En las agudizaciones de las genitalitis crónicas, y cuando en estas últimas existen colecciones purulentas voluminosas. La diatermia en los procesos infecciosos agudos puede ser inmediatamente seguida de una elevación de la temperatura y de un aumento de los dolores, en dependencia con la hiperemización activa del foco morboso. Cuando aparece tras la termopenetración reacción febril y exacerbación de los dolores, puede afirmarse con seguridad que existe en el organismo un foco infeccioso todavía activo. Entre tanto, es conveniente abstenerse de un tratamiento diatérmico, sino se tiene la intención de llevar el foco a la fusión purulenta. |
